24 jun. 2012

JOHN BRITTEN

AUTODIDACTA


Datos de interés:


Nombre: John Kenton Britten.
Nacionalidad: Nueva Zelanda.
Fecha de nacimiento: 1 de agosto de 1950.
Lugar de nacimiento: Christchurch.



Si entre los aficionados a la moto, nos preguntaran por el personaje más influyente del mundo de la moto, en general, de la década de los noventa y votáramos en secreto para que nadie tuviera referencias de lo que vota el resto del censo, estoy convencido casi con toda seguridad que John Britten se encontraría en el top five. Kenny Roberts, Michael Doohan, Joey Dunlop, Wayne Rainey…, soy consciente de que hay muchos nombres muy influyentes en la última década del siglo XX, pero desde nuestras antípodas llegó un hombre a revolucionar las bases de la motocicleta de carreras de cuatro tiempos con su obra maestra, la Britten V1000 y no dejó indiferente a nadie.

John Kenton Britten nació en Christchurch el 1 de agosto de 1950, hijo de Bruce y Ruvae Margaret, tenía además dos hermanas, Dorenda que era mayor que él y Margaret que era su gemela, a lo mejor le vino de esta particularidad su interés por los motores V-Twin. Desde niño tuvo curiosidad por las máquinas. Dedicaba su tiempo de juegos a construir sus propios karts, incluso un día en una finca cercana a su casa, junto con un amigo, descubren un metal rojo que sobresale en el suelo, la curiosidad pudo con ellos y acabaron desenterrando ¡una Indian Scout! que por supuesto fue restaurada por John.

Sus héroes de la infancia fueron, Richard Pearse aviador, Bill Hamilton inventor de la lancha, Bruce McLaren Piloto de Formula 1 y fundador del equipo que lleva su nombre y Burt Munro recordman de velocidad en moto sobre una Indian preparada por él mismo. Todos eran neozelandeses con vidas comparables a la que John vivió. De pequeño tuvo un problema de dislexia que no le impidió concluir sus estudios de ingeniería de manera sobresaliente y formarse en diferentes trabajos que le dieron los conocimientos necesarios para poner en marcha su obra. Sus obligaciones diarias tampoco impidieron que al caer el sol, John se introdujera en su taller para saciar su instinto creador, entorno a la construcción y la ingeniería. Aunque hasta los 28 años no recibió la llamada de las dos ruedas.

Comenzó su noviazgo con el mundo de la moto participando en carreras locales en las cercanías de su ciudad, llegando incluso a fabricar y probar un pequeño sistema de sobrealimentación que utilizaba el aire que él mismo insuflaba mediante una tobera mientras pilotaba su máquina. Pero a John no le llenaba pilotar, él estaba lógicamente, más interesado en la técnica y comenzó a crear motocicletas. La primera de sus creaciones fue la Aero, la cual buscaba la mayor protección aerodinámica posible para el Piloto. A ésta le siguieron la Aero D Zero y la Aero D One, con el mismo concepto aerodinámico.

Superada esta primera fase comenzó el desarrollo de la moto que le dio la fama mundial debido a sus conceptos totalmente apartados de convencionalismos. Puso la moto a prueba en su Nueva Zelanda natal consiguiendo un éxito enorme que no se transformó en títulos debido a que aún precisaba de un largo camino para alcanzar una puesta a punto satisfactoria. The Sound of the Thunder, The Battle of Twins y BEARS, fueron los campeonatos donde Britten fue forjando su reputación en el mundo de las carreras. Aunque John tenía poca competencia en esos campeonatos y necesita un reto mayor, que permitiera a sus máquinas medirse con las mejores del planeta. Esa carrera no podía ser otra que el TT, ya que tanto la categoría de Formula 1 como el Senior TT eran perfectas para tal fin.

Pero en 1994 el destino le asestó un duro golpe. El jueves 2 de Junio, durante los entrenamientos del Tourist Trophy, Mark Farmer a lomos de una de sus V1000 perdió la vida en un accidente ocurrido entre Laurel Bank y Glen Helen, justo después de ser adelantado por Steve Hislop, que pilotaba la también exótica Norton F1 con motor Wankel. Esa temporada el equipo capitaneado por John Britten, tomo parte en la Bike Week de Daytona, venciendo la carrera destinada a las Twins, con Andrew Stroud a los mandos. Aquí fue donde John comprendió que la competencia había sido floja y necesitaban un reto mayor. Como la mayoría de los equipos, antes de tomar la salida en el TT, participaron en el North West 200, con una actuación mediocre, debida a la falta de puesta a punto de la V1000.

“A pesar de las reservas que mucha gente tiene hacia este lugar, para mí no hay nada igual. Aquí es donde más quiero ganar. La atmósfera que envuelve a la Isla de Man es única, en el mundo no existe una carrera semejante. Hasta que no gane en el TT no habré alcanzado mi objetivo”. Esta era su opinión antes de comenzar su participación en el TT’94. Los Pilotos encargados de disputar las carreras eran el neozelandés Robert Holden y el irlandés Mark Farmer. Durante la semana de entrenamientos el primero decidió no participar debido a que no conseguía la puesta a punto deseada, en cambio Farmer, a mitad de semana, le dijo al equipo que la moto estaba perfecta y que no necesitaba rodar más en entrenamientos. Hasta el Jueves, cuando Mark fue a ver a John y le pidió que prepararan su salida para dar una última vuelta y asegurarse de que todo estaba en su sitio. La fatalidad provocó que Farmer sufriera un highside, aterrizando en uno de los muros que pueblan el recorrido.

Gracias a que entre las filas del equipo se encontraba el gran Nick Jefferies, que había participado en el NW200 con la Britten, consiguieron superar el duro golpe asestado por el destino, continuando con la participación en el TT de ese año. Nick participó en la categoría de F1, pero el tiempo en la montaña era demencial y la mayoría de los Pilotos decidió parar, incluido él. La organización decidió parar la carrera, hasta que las condiciones climáticas mejoraran. Al día siguiente se retomó la carrera y Jefferies en la primera vuelta ocupaba una meritoria séptima plaza, pero un fallo de encendido provocó su abandono en la segunda vuelta. 5 días después se celebró la categoría reina del TT, el Senior TT, las expectativas generadas por la actuación de Jefferies eran enormes y todos los ojos estaban puestos en la Britten V1000. Comenzó la carrera y en la primera vuelta Nick se encontraba rodando en sexta posición, hasta que de nuevo una avería acabó con las ilusiones del equipo. El piñón del eje primario rompió, reventando la tapa del embrague, lo que dejó un reguero de aceite en la pista, concluyendo así la participación de Britten en el TT de ese año.

Poco tiempo después John se ponía enfermo y un maldito cáncer acabó con su vida y sus sueños a la temprana edad de 45 años, el 5 de septiembre de 1995. Con su pérdida se frenó la evolución de una moto que pudo haberse convertido en la máxima expresión del motociclismo de competición. Somos miles los aficionados que le recordamos y que trataremos por cualquier medio que la obra de este genio no se pierda entre las sombras del tiempo pasado. El mundo de la competición le debe más de lo que podamos imaginar, él puso la primera silleta autoportante realizada en fibra de carbono eliminando el subchasis, realizó unas llantas en el mismo material por que las de magnesio le parecían pesadas y fue prolífico en la utilización de materiales superligeros, hasta esa época inusuales, además marcó las líneas maestras en el desarrollo de las motos deportivas modernas de cuatro tiempo, buscando la ligereza del conjunto y las altas prestaciones, sin renunciar a la estabilidad y la manejabilidad y como su mente no podía parar de parir ideas, no permitió que el chasis y las suspensiones de sus creaciones siguieran los cánones establecidos diseñando éstos, en un alarde de ingenio, que encima funcionaba. Al igual que a otros genios, como Antonio Cobas que también marchó joven, siempre le recordaremos con admiración.


La Britten V1000 fue su obra maestra, pero no fue la única. Su evolución se cortó por culpa de su prematuro fallecimiento.


La Britten Aero D One 1000 fue anterior a la V1000.


Aquí le vemos festejando la victoria en Daytona.


Junto a uno de sus Pilotos, Poole Loren.


John Britten en acción a lomos de una de sus primeras motos de carreras, una Ducati preparada por él mismo, después se decanto por la técnica.


Siempre con las manos en la masa.


A lomos de su Tiger.

A continuación un pequeño video en el que podemos escucharle y ver su manera de trabajar.


MCM
Fotos: Britten

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