6 jul. 2013

TOURIST TROPHY 2013: SIDECARS

STEEL BALLS


Aún recuerdo la primera vez que ví rodar en circuito un sidecar. Fue en el Gran Premio de España de Motociclismo celebrado en Jerez en 1991. Eran tiempos en los que a pesar de su edad, Rolf Biland dominaba el cotarro en el Mundial, mientras que un tal Dave Molyneux comenzaba a añadir victorias en el TT a su palmarés. Han pasado muchos años de aquello, pero siempre podré decir con orgullo que he visto rodar a los dos en vivo. Y es que, de parejas trata este asunto. Un sidecar no es sólo una máquina que sorprendentemente puede llegar a rodar en tiempos endiablados y que milagrosamente continúa en las carreras a pesar de que no existe una aplicación plausible para su consumo popular. Un sidecar es un medio sin igual para adentrarse en el mundo de la competición en pareja, el Piloto confía en que su Copiloto se encuentra colocado como debe para mantener la estabilidad del cacharro y el Copiloto (Steel balls) confía en que su Piloto dejará espacio entre el side y el talud de la siguiente curva. No es de extrañar que muchas parejas estén formadas por hermanos o por marido y mujer, ya que la compenetración de ambos debe ser casi total. Más aún en este escenario. Una manera de entender las carreras diferente pero sin duda apasionante.

Ben y Tom Birchall ganaron la segunda carrera de sidecars celebrada el Miércoles

¿Qué es eso que hay en la toma de aire de sidecar ganador de la segunda carrera? ¡Hierba de un talud!

Y es que esta gente apura al máximo la trazada

No bromeo

Lo mejor es encomendarse a la buena suerte. El mejor The Lucky Manx Cat. Se de lo que hablo.

Tym Reeves y Daniel Sayle ganadores de la primera carrera de sidecars.

“Ride it like you stole it”
YES!

Pero,.. ¡Cuidado con la policia!

Como en motos, en sidecars hay dos tipos de equipos bien diferenciados, por un lado están los profesionales…

… y los que superan las dificultades a base de afición.

Llevo desde el domingo poniendo a punto el side para mañana, creo que me he ganado una Guinness.

Qué bonito debe ser hacerse un TT en familia.

Se mire por donde se mire, un side es un verdadero artefacto.

La capacidad de estas máquinas, que ni siquiera tienen una simetría mínima que les permita rodar en línea recta con normalidad, para hacer las medias que hacen en el Mountain Course, resulta cuando menos milagrosa.
  
Eso sí, todos los miman con esmero.

¿Con quién mejor, podríamos terminar esta entrada, que con Molyneux?

Texto y Fotos: Manx Cat Motosport


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