Antes de caer en manos del conde Domenico Agusta para acabar convirtiéndose en jefe de mecánicos del departamento de competición de Mecánica Verguera del que formó parte durante 27 años (1950-1977), Arturo Magni comenzó su andadura en el mundo de la competición en la fábrica de Gilera, dentro del equipo que desarrolla el cuatro en línea transversal de cuatro tiempos refrigerado por aire de la casa de Arcore.
