Como cada
año, nos vamos de romería al Jarama Vintage Festival que congrega, entre los otros
muchos alicientes que ofrece, un puñado de bellas motos de carreras y de
grandes Pilotos, dignos todos de admiración. Este año hemos podido tener cerca algunas
máquinas tan exclusivas como bellas, por ejemplo la Laverda V6 1000 de la
que apenas se produjeron dos unidades y que supuso una revolución para la época
por su configuración nada ortodoxa, con un motor V6 a 90º y cardán. Poco común
en una moto de carreras, incluso en aquellos años, y aun así en su debut fue
medida en la recta Mistral de Paul Ricard a unos impresionantes 283km/h. Un
verdadero placer poder tenerla delante. Aunque ya hemos visto varias en otras
ediciones, no puedes evitar clavar la mirada en las YZR 500, sean del año que
sean. En esta ocasión, una “réplica” de la OW81 que Eddie Lawson pilotó en 1987 y digo
réplica, por que desconozco si era una de las originales de Steady Eddie o no.
Si lo era, Uff!!! Otras maravillas que pudimos degustar fue un ejemplar de la Kawasaki KR500 de Kork
Ballington o una RC45 con los colores Castrol de Aaron Slight.
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10 jun 2014
18 oct 2012
8 ago 2012
15 dic 2011
JARAMA VINTAGE FESTIVAL’11
UN DÍA EN EL OLIMPO
Las iniciativas que te permiten mezclarte con las glorias del Motociclismo y tener delante aquellas motocicletas que sólo has visto en libros, revistas, o en algún museo, son muy de agradecer. En este caso a finales de Octubre de 2011 se ha celebrado, en el Circuito del Jarama, un evento que ha reunido todos esos ingredientes para el deleite del respetable. Grandes historias de pilotos y motos de carreras afloran en nuestra mente al tener delante al “El Príncipe de la Velocidad ”, al mítico “Mino”, a nuestro “Niño” y motos como las imbatibles MV Agusta de 500, la bestial Yamaha OW31, las bellísimas Cagivas de 500 o la Honda NSR 500 que Doohan hizo campeona en 5 ocasiones. También permiten a los simples mortales, guardar pequeños tesoros, que nos harán los reyes en reuniones con amigos, que babearán al ver como nuestro Phil Read réplica, tiene estampada su firma. En definitiva un día inolvidable y feliz para unos “freaks” moteros como nosotros.
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