Esta entrada es repetida. Ya le dediqué mi tiempo en su día a El Señor Mayor, pero los avatares de la vida hicieron que aquel recuerdo se borrara en otros espacios. Hoy recupero esa memoria aquí, pero no puedo publicar lo que escribí en su día. Reescribo aquel post con lo que me inspira hoy, para quedarme tranquilo por un tiempo. Después me entrará el mosqueo y querré volver a reescribir y expresar mis ideas de otra manera, porque mi manera de entender lo que veo habrá cambiado y tendrá que ser reescrito y cuanto más mayor me hago más cuenta me doy de que tiene que ser así. Pero vayamos al cotarro del asunto, porque al final de mi esto no va, ¿O sí? El Señor Mayor tiene un espacio en Internet digno de admirar. Entre sus ilustraciones y escritos destaca la serie Amazon et Machina donde inmortaliza un momento imposible en el que una amazona posa elegante con su moto, sin ridículas posturas ni ropas impropias para una verdadera mujer, que monta su propia máquina, firme y poderosa. Cada una de las ilustraciones está acompañada de los pensamientos íntimos del autor sobre sus mitos eróticos y mecánicos. Una colección que evoca fantasías de una generación no tan mayor. Un recuerdo de aquellas bellezas que enamoran sólo con una mirada y que no necesitan desnudarse para despertar el deseo más íntimo. Una galería que reúne algunas de las pocas, por no decir únicas, certezas en las que todavía cree El Señor Mayor, a saber: motos de las de antes, cine del de antes y mujeres de las de… Bueno, pues eso. El autor es un inconformista y a pesar de que viendo su trayectoria profesional podría decirse que era un hombre digno de ser envidiado, acaba cansado de tratar de hacer los sueños de otros, realidad, para tratar de que sean los suyos los que vean la luz ¿Cómo? Comprándose una moto, haciendo las cosas de una en una y retratando una memoria que no fue, que quedará en el recuerdo como si fuera ayer mismo. Te invito a acudir sin demora a la web de mi paisano porque la verdad más verdadera es que estamos perdiendo el tiempo en tonterías.
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5 ago 2021
3 mar 2013
BULTACO METRALLA CAFÉ RACER
SACRILEGIO
Viendo esta
preparación con base Bultaco de Salt Flats Speed Shop, los más puristas
aseverarán la afirmación: Sacrilegio, e incitarán a que la inquisición de los
amantes de las clásicas los apedreen o quemen en la hoguera de la red de redes
abrasándolos a mensajes malintencionados, por la osadía de transformar una
clásica genuina en algo que transgrede la creación original de la casa de Don
Paco Bultó. Pero qué es el sentir motociclista, sino la transgresión de la
norma establecida, nadar a contracorriente, mantener la rebeldía juvenil. A
esta Bultaco le han hecho un arreglo que recupera su juventud y rebeldía, para
convertirse en herramienta fundamental del transgresor que la disfrute.
15 ene 2013
PINGÜINOS 2013
TRAINSPOTTING
He de ser
sincero, no he nacido para pasar frío y mi Gixxer, cual plantígrado remolón, se
esconde en la “motera”, (yo no tengo cochera), hasta que el sol primaveral
desoxida mis articulaciones, y volvemos a nuestras carreteras favoritas a dar
curvas y más curvas, buscando esa trazada gratificante que hace que pongas cara
de satisfacción debajo del casco. Pero el invierno es demasiado largo y el
cuerpo pide de vez en cuando escuchar la melodía de un cuatro en línea subidito
de tono. Así es que como yonquis en una cunda pusimos rumbo a Puente Duero a
disfrutar de un día motero y feliz, a rellenar por un tiempo el depósito de la
adicción, hasta que volvamos a tener el mono y empecemos a sudar como cerdos,
con la mandíbula desencajada y cara de desalmado. Cuando estás enganchado
tienes una única preocupación: pillar; y cuando te desenganchas de pronto
tienes que preocuparte de un montón de otras mierdas, así es que prefiero estar
enganchado. Este fue nuestro “viaje”.
26 sept 2012
JARAMA VINTAGE FESTIVAL 2012
NIRVANA
El Nirvana es un estado donde el sufrimiento desaparece, un estado donde se produce el cese de la actividad corriente y se alcanza la liberación espiritual. Algo parecido debí experimentar el pasado fin de semana. Como Alicia al adentrarse en la guarida de conejos, al final del túnel que cruza la recta principal del glorioso Circuito del Jarama, que parecía más bien el acceso a un bunker nuclear, me estaba esperando Wonderland, un microplaneta plagado de maravillas. La primera media hora de estancia, sentí como mis pies despegaban del suelo, floté. Mis ojos no paraban de saltar de un lado a otro, tratando de coordinar una estrategia que permitiera a mi mente asimilar tanta información, una tarea costosa. Alcanzado el punto en el que la mente asimila, pude disfrutar intensamente la experiencia. El Jarama Vintage Festival es un evento bien pensado y bien organizado, una idea que permite a un aficionado de a pie como yo, acercarse a un mundo del que es devoto. Recomiendo absolutamente la visita a esta fantástica fiesta del motor, lástima que se celebre sólo una vez al año.
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