Son
ya unos cuantos años viendo evolucionar la cosa ésta en la que estamos enchufados
buena parte de nuestro tiempo libre. Aunque no he dejado nunca de publicar en
diferentes redes, cada día las veo más efímeras e inconsistentes. Se van
repitiendo sin trascendencia imágenes sin explicación u opinión más allá de los
atrevidos, que recuerdan que hace siete años aquella moto ya fue noticia en el
Blog del Vikingo, Racing Café, Inazuma, Bike Exif, Ottonero, y tantos otros que
oteaban en horizonte para alimentar el ansia de conocer que se cocía dónde
estaban los verdaderos fogones de la afición por el motor en cualquiera de sus
facetas. Eran, son lugares de peregrinación en los que no sólo observas
imágenes a toda velocidad, sino que puedes pararte a leer y conocer lo que
tienes delante, para seguir instruyendo el conocimiento que debe atesorar todo
aficionado al mundo del motor. Estos incautos, de los que hablaba antes, que se
atreven a escribir un pequeño párrafo de opinión, sincero y medido, o dan una
nota informativa veraz, son gran parte de las veces destruidos por algún
mamarracho tocapelotas que con inquina vapulea al respetable seguidor con
comentarios que demuestran la falta total de saber, porque lo único que buscan
es correrse de gusto delante del móvil, fanfarroneando para sí mismos de lo
machotes que son. Los llaman “haters”. Mi hija que aunque pequeña pilota del
tema, dice lo de Jesulín, bien o mal déjalos que hablen. Grupos de Facebook,
Canales de Youtube, Instagram, de Twitter mejor ni hablo, se han follado la
prensa escrita para empezar, los Blogs después y ahora la desinformación campa
a sus anchas en la red de redes. Tengo una pequeña esperanza en Youtube, ya que
todavía puedes ir más allá de lo sucedido en las últimas 48 horas, pero del
resto: usar y tirar. Critico pero estoy y estaré dentro sin remisión, como el
que pasa de fútbol pero no le quedan más cojones que tragar para conversar
mientras se toma un café en el descanso del trabajo con el colegueo. No soy
poseedor de la verdad y la verdad me importan una mierda estos oscuros malinquentes y cómo se mueve la desinformación, sólo busco disfrutar como lo hacía cuando puse este Blog en marcha. Me quemaban
las ganas de volver a trastear, de mover cosas. Hace ya mucho que la
falta de tiempo me tiene encadenado a la vida convencional, pero necesito esto
de vez en cuando así es que sin prometer mucho, tal vez una entrada a la
semana, me vuelvo a tirar al barro para teclear lo que me apetezca de lo que
más me gusta. Siempre tratando de que lo que escriba sea verdadero tanto en mi
opinión como en los datos que pueda facilitar dentro de mi ignorancia de
amante del motor. Más que amante del motor de las máquinas que nos mueven,
porque las nuevas tecnologías nos van a pasar por encima pronto, pero eso es
otro tema. Espero que disfrutes en este pequeño espacio cibernético.